Angelina Jolie, conocida tanto por su carrera en Hollywood como por su activismo humanitario global, realizó este viernes 2 de enero de 2026 una visita al cruce fronterizo de Rafah, en el lado egipcio de la frontera con la Franja de Gaza, para supervisar y evaluar en persona la ayuda humanitaria destinada a los civiles palestinos afectados por el conflicto en el enclave.
La movilización de ayuda y la situación en la región han sido foco de preocupación internacional, y la presencia de Jolie busca llamar la atención sobre la urgencia de asistencia en el terreno.
Durante su estancia en el lugar, la actriz, de 50 años, se reunió con trabajadores voluntarios del Creciente Rojo Egipcio, operadores de camiones de ayuda y otros cooperantes que participan en la logística de envío de alimentos, medicinas y otros suministros hacia Gaza.
Testimonios recogidos indicaron que miles de camiones esperan en el cruce para llevar ayuda al millón y medio de habitantes del territorio palestino, cuya situación humanitaria sigue siendo crítica pese al alto el fuego vigente desde octubre de 2025.
Jolie, quien fungió durante más de dos décadas como enviada especial para la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), expresó que se sentía "honrada" de conocer a los voluntarios que trabajan en condiciones difíciles y destacó la necesidad de aumentar y agilizar el flujo de asistencia humanitaria hacia Gaza. En declaraciones recopiladas por medios presentes en el punto fronterizo, puso énfasis en que los bienes esenciales deben llegar "de forma segura, constante y en el volumen requerido" para aliviar las necesidades básicas, incluyendo alimentos, combustible y medicamentos.
La visita también incluyó encuentros con autoridades egipcias locales, entre ellas el gobernador del Norte del Sinaí, y la inspección de almacenes logísticos que sirven de puntos de recepción para la ayuda destinada a la población gazatí.
Jolie y su delegación revisaron procedimientos de distribución y se informaron sobre los retos que enfrenta el cruce de Rafah, que, aunque fue acordado que se reabriría plenamente bajo los términos del alto el fuego, sigue operando con restricciones considerables en su función de corredor humanitario.

