La cantante estadounidense Kesha Sebert, conocida mundialmente por su éxito "TiK ToK", continúa activa y reinventándose más de 15 años después de su gran salto al estrellato.
Aunque muchos aún la recuerdan principalmente por aquel himno pop que dominó las listas a comienzos de la década de 2010, la artista ha vivido una trayectoria marcada por altibajos personales y profesionales, y en la actualidad está construyendo una etapa llena de libertad creativa e independencia.
TiK ToK, lanzado en 2009, fue el primer sencillo que puso a Kesha en el mapa global, llegando al número uno del Billboard Hot 100 y convirtiéndose en un fenómeno cultural que se mantuvo popular incluso años después.
Tras años de éxito temprano, la carrera de Kesha dio un giro significativo durante la década de 2010 debido a una prolongada batalla legal contra su antiguo productor, Dr. Luke, a quien acusó de abuso y manipulación emocional. Este conflicto duró casi una década y limitó considerablemente su libertad creativa y control sobre su propia música.
Más allá de su música, Kesha también ha mostrado interés en explorar nuevas áreas creativas y de negocio. Ha hablado abiertamente sobre la importancia de que los artistas tengan control sobre su trabajo, y en 2025 reveló planes para una plataforma digital llamada "Smash", diseñada como un espacio colaborativo para músicos que busquen mantener sus derechos y libertad creativa.
En los últimos años, la artista ha mostrado una versión más espontánea y cercana a sus seguidores, con apariciones sorpresa en eventos íntimos donde interpreta clásicos como "TiK ToK" y otras canciones fuera de contexto de grandes conciertos. Estas acciones han reforzado su imagen de artista libre, divertida y en paz consigo misma, a pesar de las adversidades que enfrentó antes.
