La ceremonia inaugural del Mundial de 2026 en Canadá estuvo marcada por una serie de inconvenientes técnicos que generaron comentarios entre los aficionados que seguían el espectáculo desde el BMO Field de Toronto y a través de las transmisiones internacionales.
El evento, encabezado por artistas como Michael Bublé y Alanis Morissette, sufrió problemas de audio y algunas interrupciones en las pantallas del estadio durante los primeros minutos de la celebración.
Usuarios en redes sociales comenzaron a reportar fallas en el sonido, así como desajustes entre la música y las imágenes proyectadas. Algunos asistentes señalaron que ciertas partes del espectáculo se escuchaban con bajo volumen, mientras que en las transmisiones televisivas también se registraron breves cortes y retrasos en la sincronización.
También se reportó que el estadio no se llenó en su capacidad total, además de que no pudieron desplegar la Copa del Mundo gigante en medio del escenario.
La inauguración canadiense formó parte del novedoso formato implementado por la FIFA para el Mundial 2026, con ceremonias independientes en cada uno de los tres países anfitriones. Toronto recibió el partido entre Canadá y Bosnia y Herzegovina en un BMO Field remodelado especialmente para la justa mundialista.
A pesar de los problemas técnicos, la ceremonia pudo desarrollarse hasta el final y contó con la participación de Alessia Cara, Jessie Reyez, Nora Fatehi, William Prince y otros artistas que buscaron reflejar la diversidad cultural de Canadá.
El espectáculo estuvo inspirado en un mosaico visual que representaba el trofeo de la Copa del Mundo y fue recibido con entusiasmo por gran parte del público presente.
La inauguración en Toronto fue la segunda de las tres previstas por la FIFA, luego de la realizada en México y antes del evento organizado por Estados Unidos. La edición 2026 se convirtió en la primera Copa del Mundo con tres ceremonias de apertura y con 48 selecciones participantes, un formato sin precedentes en la historia del torneo.
