Tlatelolco recuerda a víctimas del sismo de 1985 con misa
MÉXICO.- A 41 años del sismo del 19 de septiembre de 1985, vecinos, sobrevivientes y familiares se reunieron esta mañana en Tlatelolco para participar en la cuadragésima primera misa solemne en memoria de quienes perdieron la vida durante aquel temblor, particularmente en el conjunto habitacional donde se ubicaba el edificio Nuevo León.
Cuauhtémoc Abarca, representante del Comité Tlatelolco 19 de Septiembre, detalló que la ceremonia comenzó a organizarse desde 1986 y se ha realizado año con año con el propósito de recordar a los fallecidos y mantener vigente el espíritu de solidaridad que surgió después de la tragedia.
Durante el acto se recordó a vecinos que estuvieron presentes en conmemoraciones anteriores y que fallecieron recientemente, pues "es un homenaje a los que perecieron y una llamada a mantener viva la solidaridad".
Entre ellos estuvo Rebeca Orozco Barrientos, sobreviviente del edificio Nuevo León, a quien se rindió un homenaje posterior a la misa. También fue recordada Gloria Juárez Parga, otra sobreviviente que participó durante años en estas actividades.
Abarca relató que el 19 de septiembre de 1985 se encontraba en el edificio Yucatán, ubicado frente al Nuevo León, cuando comenzó el movimiento telúrico.
"Me tocó ver la caída del Nuevo León, me tocó empezar a rescatar sobrevivientes cuando empezamos a oír los gritos", recordó.
Consideró que la Ciudad de México cuenta actualmente con mayores herramientas para enfrentar un sismo, como modificaciones al Reglamento de Construcciones, el Sistema de Protección Civil, la alerta sísmica y los simulacros.
"No podemos evitar los sismos, pero podemos evitar o disminuir el número de víctimas si nos preparamos para evitar las catástrofes. Falta que la gente conozca su Atlas de Riesgos de las zonas donde habita, que se prepare para los diferentes tipos de riesgos", añadió.
Juan Carlos Carmona, vecino de Tlatelolco y sobreviviente del sismo de 1985, recordó que tenía 16 años y se dirigía a la secundaria cuando comenzó el sismo; dijo que el momento fue "indescriptible" y recordó haber visto caer el edificio, acompañado de humo y polvo.
Contó que también perdió a personas cercanas, entre ellas una joven de 15 años que era su novia, además de amigos y vecinos. Con el paso de los años, dijo, comenzó a asimilar la magnitud de la tragedia y la ausencia de quienes conoció en Tlatelolco.
"Yo tenía 16 años, ella tenía 15, pero fue una cuestión que no me podía esperar. Fue un golpe muy duro y con el tiempo empecé a añorar la ausencia de esa persona, de lo que yo quise. Es importante venir cada año para recordar a las personas que tuvimos el placer de conocer, fue una buena emoción conocerlas y seguirlas teniendo en la mente, en la memoria", expresó.