Columnas

#Sonora

Anatomía de una despedida que nunca ocurrió

Una reflexión íntima sobre los adioses que no se dijeron y el eco que dejan en la vida. La nueva columna de Primavera Fraijo.

Despedida.
Despedida. Archivo

por Primavera Fraijo

29/01/2026 16:11 / Uniradio Informa Sonora / Columnas / Actualizado al 29/01/2026

Por Primavera Fraijo

Hay despedidas que no suceden. No porque no dolieran, sino porque nunca encontraron el momento correcto para existir.

Se quedan suspendidas. Como una puerta entreabierta que nadie se atreve a cerrar. Como un mensaje escrito y borrado mil veces. Como una conversación que se repite en la cabeza, pero jamás cruza la boca.

Las despedidas pendientes son traicioneras. No hacen ruido, pero se instalan. Y desde ahí operan... contaminan los recuerdos, distorsionan el presente y desgastan el corazón con una paciencia quirúrgica.

A veces no nos despedimos porque creemos que el otro volverá. O porque preferimos la ambigüedad a la certeza. Tal vez pensamos, ingenuamente, que el silencio es menos cruel que la verdad.

Spoiler: no lo es.

Las despedidas que no ocurrieron se convierten en fantasmas. Viven en los lugares comunes. En una canción, un parque, un café, en una fecha... Y aparecen sin aviso. Se sientan a nuestro lado. Preguntan, con una ternura incómoda, "¿y si hubieras dicho lo que sentías?"

No todas las despedidas son rupturas. Algunas son versiones de nosotros que tuvimos que dejar atrás. La persona que fuimos antes de una pérdida. Antes de un diagnóstico. Antes de entender que el amor, en ocasiones, no alcanza.

También es un acto de dignidad. Una forma de cerrar el cuerpo para que deje de sangrar hacia adentro.

Por eso recomiendo "Manual para mujeres de la limpieza", de Lucia Berlin. Sus cuentos están llenos de adioses pequeños, de finales que no hacen escándalos, pero parten la vida en dos. Personajes que siguen viviendo con lo que no se dijo, con lo que no se cerró, con lo que quedó colgando como ropa húmeda en la memoria.

Leer a esta escritora es entender que casi todas nuestras partidas son así, discretas, incompletas y humanas.

Quizá escribir estas líneas sea mi manera tardía de decir adiós a lo que no fue. A lo que no se dijo. A lo que se quedó flotando entre dos seres que nunca supieron cómo cerrar la puerta sin hacerse daño.

Creo que la vida es eso... aprender a despedirse, incluso cuando nadie más esté presente para escuchar la conclusión.

 

A mí me encuentras en redes sociales como: @PrimaveraFraijo