Georgina Rodríguez rompió el silencio tras convertirse nuevamente en blanco de comentarios sobre su apariencia física.
Luego de que se viralizaran fotografías de sus vacaciones junto a Cristiano Ronaldo a bordo de un yate en Mallorca, la empresaria e influencer publicó un extenso mensaje en sus redes sociales para responder a quienes cuestionaron su cuerpo y defender la aceptación personal.
En su publicación, la también modelo aseguró que los cambios físicos son parte natural de la vida y rechazó la idea de que el valor de una persona dependa de su aspecto.
"Mi cuerpo cambiará, como cambia el de todas las mujeres. Y espero que lo siga haciendo durante muchos años, porque eso significará que sigo viviendo. Soy madre de 6 hijos maravillosos, 3 son niñas que algún día serán grandes mujeres. Y si hay algo que deseo enseñarles —junto a Cris, de quien me siento profundamente orgullosa por los valores que transmite como padre y como hombre— es que el valor de una persona jamás puede depender de un físico ni de la opinión de desconocidos", expresó.
La pareja del futbolista portugués también explicó que, como madre de seis hijos, tres de ellos niñas, desea transmitirles una enseñanza distinta.
Afirmó que quiere que crezcan sabiendo que la autoestima no debe construirse a partir de la opinión de desconocidos ni de las exigencias impuestas por las redes sociales, sino del respeto hacia uno mismo y de los valores personales.
Georgina reveló además que llegó a sentirse preocupada por los comentarios que la calificaban de "gorda", debido a que su carrera está relacionada con el mundo de la moda y la imagen. Sin embargo, contó que fue Cristiano quien la ayudó a cambiar de perspectiva al recordarle que su verdadero valor va mucho más allá de su apariencia física.
Según relató, el futbolista le dijo que es una mujer exitosa, buena madre y una gran persona, por lo que no debía permitir que las críticas definieran quién es.
La influencer también aprovechó para cuestionar quién determina cuál es el cuerpo "correcto" y si realmente la felicidad puede medirse por una talla. Explicó que mantiene una rutina de ejercicio porque disfruta entrenar y porque le aporta bienestar físico y mental, no para cumplir con expectativas ajenas. Además, expresó con firmeza que ama sus curvas y la libertad de vivir en el cuerpo que ha construido a lo largo de los años.
