Karol G: el fenómeno de una artista que hizo del desamor una celebración
NUEVA JERSEY, EU.- No hay nada que haga pensar que Karol G, sobre el escenario, no sea un ser mitológico.
Hasta que se mira a sus seguidoras...
A ella se le ve como una amazona sensual que, rodeada de bailarinas sobre rocas, en una suerte de altar, se mueve segura para saludar a un público al que invoca con el grito de "Nueva Yooork".
Sus fans, en cambio, la siguen por lo que representa esa figura detrás de la parafernalia: una mujer que, como ellas, no teme mostrarse lastimada.
Por eso llegan vestidas para romperla. Con lentejuelas, hipersensuales, con todo el ritmo y la cadencia que el cuerpo les permite, sin importar nada de su vida cotidiana.
Llegan en grupos de amigas y "amixes" a rendirle honores a su baile, a su ritmo y a dedicarle unas cuantas canciones a ese al que cantarán:
"Por fuera me río, pero por dentro estoy rota".
Esta noche es para muchas el momento de catarsis que esperaban. Y habrá de todo para lograr expiar emociones.
De inicio, ritmos alegres de reggaetón con "LATINA FOREVA", "OKI DOKI" y "QLONA". Después, bachata, mariachi, merengue, sonidos brasileños y, claro, regional mexicano.
También cuerpos semidesnudos, rituales, agua, humo, fuego y hasta una guacamaya gigantesca, aunque nada de eso se comparará con el momento en que gritarán descorazonadas:
"Ese hombre es malo, mentiroso, posesivo".
Es claro que Karol, una de las artistas latinas más populares del momento, es una suerte de patrona de las desvalidas por amor, de quienes sufren por los que no saben hacerse cargo de sus sentimientos.
Es, si se analiza, la amiga que te abraza y te consuela cuando temes decirle al mundo que te lastimaron y recibir a cambio un "te lo dije".
Eso explica porque Viajando por el mundo tropitour fuera anunciado originalmente con 39 conciertos de estadio y terminara ampliándose a 63, luego de vender más de dos millones de boletos en cuatro días.
En el MetLife, donde Karol dominará altiva el escenario por poco más de dos horas, la demanda obligó a sumar una segunda fecha.
Tropicoqueta y vulnerable
Luego del baile inicial, Karol se da tiempo para admirar a las mujeres del público ("todo brilla demasiado", dice).
Una la impresiona, le pregunta si está soltera o comprometida. Está con el novio, pero igual ambas coinciden en algo: "Te pusiste linda para ti".
"Ey, Nueva York, esa energía está al tope", dice finalmente en esa gigantesca pijamada.
"Espero que esta noche se caiga la casa porque vinimos a cantar, vinimos a bailar, vinimos a llorar, vinimos a gritar, vinimos a pasar una chimba, ¿sí o no?".
Es una premonición bien clara. Aquí cerca, en Nueva York, la colombiana llegó hace años cuando era Sol Carolina Giraldo, a vivir con la tía. Su familia, como todas las de Latinoamérica, se hizo enorme.
A ella dedica el actor Edward James Olmos unas palabras en las pantallas.
En un video y otro al final del show, les habla a las presentes de sus raíces y que sus países, aunque lejos, se llevan en el pecho.
Karol dice lo mismo desde su outfit, con un enorme tocado de plumas rosas, y rodeada de bailarines con pieles de pájaro verdes, azules y amarillos, con percusiones, acordeones y metales.
"Ay, amor. You're my dream come true", canta en spanglish con "Papasito", presumida sobre esa gigantesca guacamaya roja y al ritmo de techno merengue venezolano en los huesos.
"Amiga Mía" se moverá hacia la bachata: "Porfa, no lo quieras tanto", sugiere la colombiana en su canción.
"Él es de los que te hace daño porque sí. Se ve muy lindo regalándote mil rosas y prometiéndote cosas que nunca te va a cumplir".
Entrará un mariachi de mujeres con "El son de la negra" y el éxito "Ese hombre es malo".
Vendrá otra ruptura con "MAMIII", luego, sí, el título de su nuevo disco, "No me arrepiento de sentir tanto", grabado en su camiseta. Abrirá el bloque desde la rabia con "Te llevas To", seguida de "Alguien que te amaba" (ya ella con sombrero vaquero) y "Si lo ven"...
"No sé a quién le miento", cantará entonces.
"Subiendo historias como si estuviera en mi mejor momento. Pero todo el que me conoce bien sabe que estoy fingiendo".
Entonces, la herida de la amazona es tan visible como la de sus fans: "Karol, tu música me salvó", dice un cartel porque que Karol baja del escenario.
La intimidad dura poco: "Esto está por caerse en segundos", advierte antes de presentar al productor Tainy.
Luego aparecen Judeline y Rusowsky y comienza "BbY WOW", actualmente en el número uno del Billboard Global 200. Todo es fiesta, hay pirotecnia. Viene "Ivonny Bonita", "Tropicoqueta" y "GATÚBELA".
Ser Bichota también es sentir
El momento sensual llega con "Bandida Entretenida", en el que varias bailarinas rodearán a Karol y la llenan de agua. Aparecen sonidos de baile funk brasileño mezclados con drill. Y "OJOS FERRARI" termina de convertir el estadio en un club.
"Hoy se bebe, hoy se fuma"...
Edward James Olmos irrumpe otra vez en las pantallas. Dice que uno puede viajar por el mundo entero, pero "las raíces siempre viajan right here... que suene Latinoamérica".
Y suena Colombia.
Se escucha "El Pescador", tema clásico del país latinoamericano. Y "BICHOTA", no cualquier "BICHOTA", una con ritmos latinos. Lo mismo, "Si antes te hubiera conocido", que trae un merengue sabroso que miles bailan.
Luego, nuevamente, se acerca otra vez México con "Gucci los paños" y "200 Copas".
Esta última ya es la locura justo porque habla de una amiga que ve a otra sufrir y le dice lo que quizá no quiere escuchar.
"Amiga, deja solo a ese payaso".