Mick Jagger no solo es una de las mayores leyendas del rock, sino también el padre de una numerosa familia. El vocalista de The Rolling Stones tiene ocho hijos, fruto de cinco relaciones distintas, cuyas edades abarcan más de cinco décadas. El menor nació cuando el cantante tenía 73 años, mientras que la mayor llegó al mundo en 1970.
Su primera hija es Karis Hunt Jagger, nacida en 1970 de su relación con la actriz y cantante Marsha Hunt. Karis estudió Historia en la Universidad de Yale y posteriormente desarrolló una carrera en la industria cinematográfica como productora ejecutiva, participando en diversos proyectos documentales y audiovisuales.
Un año después nació Jade Jagger, hija de Bianca Jagger. Tras iniciar su carrera como modelo, Jade se dedicó al diseño de joyería y ha construido una exitosa marca propia. Además, convirtió a Mick Jagger en bisabuelo cuando una de sus hijas tuvo descendencia, ampliando aún más el árbol genealógico del músico.
La familia creció durante la relación de Jagger con la modelo Jerry Hall, con quien tuvo cuatro hijos: Elizabeth, James, Georgia May y Gabriel Jagger. Elizabeth y Georgia May siguieron los pasos de su madre en el modelaje y han trabajado para importantes firmas internacionales. James incursionó en la actuación y la música, mientras que Gabriel ha desarrollado una carrera como periodista y empresario de medios digitales.
En 1999 nació Lucas Maurice Morad Jagger, fruto de la relación del cantante con la presentadora brasileña Luciana Gimenez. Lucas ha llamado la atención por su presencia en el mundo de la moda y suele compartir en redes sociales sus viajes y proyectos personales, manteniendo un perfil más discreto que algunos de sus hermanos.
El menor de la familia es Deveraux Octavian Basil Jagger, nacido en 2016 de la relación entre Mick Jagger y la bailarina y coreógrafa Melanie Hamrick. A pesar de la diferencia de edad entre sus hijos, el cantante ha asegurado que procura mantener una relación cercana con todos ellos.
