por El Universal
31/10/2026 10:45 / Uniradio Informa Sonora / Gobierno / Actualizado al 31/10/2026
MÉXICO.- Después de que autoridades de Texas designaron como de su propiedad nueve islas a lo largo del río Bravo en disputa con México, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reaccionó y enfatizó que "la frontera entre México y Estados Unidos no puede modificarse por decisión de un gobierno estatal".
La SRE, a cargo del canciller Roberto Velasco, mencionó que los límites se definen por criterios establecidos en un tratado internacional.
Aclaró que el Tratado de Límites de 1970 entre México y Estados Unidos establece que en el río Bravo "el límite internacional corre por el centro del cauce normal del río".
"Ese límite determina la soberanía de las tierras en ambos lados de la frontera, independientemente de la soberanía previa que hayan tenido esas tierras", indicó.
Agregó que "la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) es la instancia facultada por ambos gobiernos para aplicar el tratado y determinar de qué lado del límite se está cada isla. Ninguna autoridad estatal tiene esa atribución", abundó.
Además, expuso que, conforme al tratado, ningún país puede construir obras que, a juicio de la CILA, puedan desviar u obstruir el escurrimiento normal del afluente.
"México dará seguimiento puntual a cualquier acción en la zona y reitera su compromiso con el cumplimiento de los tratados que rigen la frontera común y con el diálogo bilateral a través de los mecanismos establecidos", apuntó la SRE.
Las autoridades de Texas designaron nueve islas en disputa con México a lo largo del río Bravo como propiedad estatal, anunció la comisionada de Tierras Dawn Buckingham, al citar una decisión de la Oficina General de Tierras (GLO).
Según la comisionada, la iniciativa del estado para tomar el control de estas islas tiene como objetivo impedir que los cárteles las utilicen para el tráfico de personas y drogas.
La designación se produjo después de que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) solicitó a la GLO que estudiara 28 islas del río Grande (Bravo en México) que se suponía que no tenían dueño. Tras un análisis, Texas identificó las nueve islas que pertenecen al estado.
