por El Universal
28/08/2026 09:24 / Uniradio Informa Sonora / Mundo / Actualizado al 28/08/2026
OSLO, Noruega., agosto 28 (ANSA/EL UNIVERSAL).- Murió a los 89 años el monarca reinante de mayor edad de Europa.
El rey Harald V de Noruega, primer monarca nacido en el país después de más de 500 años —entre 1380 y 1905 Noruega no tuvo una monarquía completamente independiente—, ascendió al trono el 17 de enero de 1991 tras la muerte de su padre, Olav V.
Durante sus más de 35 años de reinado fue muy querido por los noruegos, tanto como líder como por sus cualidades humanas.
Durante la ceremonia en recuerdo de las 77 víctimas del atentado terrorista de Utoya en 2011, el rey Harald rompió en llanto públicamente y en varias ocasiones mostró su lado emocional, además del institucional. También lo hizo al hablar de su amor por la reina Sonja, de su misma edad, pero que no era una princesa, como hubiera querido su padre.
Se conocieron por primera vez cuando tenían 15 años, durante un viaje en barco de la familia real, y volvieron a encontrarse a los 22 años, en una fiesta. A partir de entonces nació una relación amorosa.
En una entrevista concedida en 2015 a NRK, la emisora pública noruega, el monarca admitió que se debatía entre seguir los dictados de su corazón y respetar la voluntad de su padre y las obligaciones institucionales. En aquel momento, la prensa noruega escribía que si el príncipe heredero se casaba con una plebeya, sería el fin de la monarquía.
"Le dije que si no podía casarme con ella, permanecería soltero", contó. Ante esto, el rey consultó a sus ministros y finalmente dio su aprobación al matrimonio, después de nueve años de relación.
La pareja tuvo dos hijos: Martha Louise y luego Haakon. Sin embargo, sería el segundo hijo quien sucedería a su padre en el trono, de acuerdo con la ley vigente en aquel momento.
Los hijos de la "pareja prohibida" también tomaron decisiones amorosas que provocaron escándalo en la prensa noruega. El príncipe Haakon conoció a su esposa, Mette-Marit, en un festival de música. Ella, además de no pertenecer a la nobleza, estaba separada y tenía a su cargo un hijo de tres años, Marius Borg Hoiby. En aquel momento, la cuestión generó polémica en Noruega, especialmente entre los obispos de la Iglesia luterana noruega.
Antes de la reforma constitucional de 2012, el rey de Noruega también era jefe de la Iglesia de Noruega, del mismo modo que el monarca británico continúa siendo jefe de la Iglesia anglicana. La princesa Martha Louise se divorció de su primer marido y luego volvió a casarse, esta vez con el chamán estadounidense Durek Verrett, quien durante la pandemia provocó un escándalo al intentar vender "amuletos contra el covid".
En los últimos años, la casa real también se vio involucrada en varios escándalos, entre ellos el vínculo de amistad entre Mette-Marit y Jeffrey Epstein, que salió a la luz a través de los llamados "Epstein files", y los problemas judiciales de Marius Borg Hoiby, condenado en primera instancia por dos casos de violación.
Las recientes crisis llevaron el respaldo a la monarquía en Noruega a mínimos históricos, aunque, según una encuesta difundida por NRK, el 60% de los noruegos todavía la apoya.
El rey Harald será recordado como un monarca deportista y apasionado por la navegación a vela. La prensa canadiense llegó a apodarlo el "rey marinero". Cultivó esta pasión desde joven, lo que lo llevó a competir con el equipo nacional noruego en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, Ciudad de México 1968 y Múnich 1972. En Tokio 1964 fue además el abanderado de Noruega durante la ceremonia de apertura.
En los campeonatos mundiales, junto con su tripulación de vela, ganó una medalla de bronce en 1988, una de plata en 1982 y una de oro en 1987. Su último mundial fue en 2022, cuando tenía 85 años.
Después del éxito de la selección de fútbol de Noruega en el Mundial, donde llegó hasta los cuartos de final, el rey Harald recibió a los jugadores uno por uno en el Palacio Real. Posteriormente, su hijo Haakon se sumó al grupo frente al palacio para realizar juntos una última "remada" colectiva.
Ahora el trono de Noruega corresponde al rey Haakon y a la reina Mette-Marit, ambos de 53 años. Su hija mayor, Ingrid Alexandra, de 22 años, es ahora la princesa heredera.
