Usar protector solar diario, clave para evitar envejecimiento y cáncer de piel
CIUDAD DE MÉXICO, mayo 3 (EL UNIVERSAL).- Uno de los errores más comunes en la actualidad es creer que el protector solar solo debe aplicarse cuando se realizarán actividades o se estará durante tiempo prolongado bajo el sol.
En los últimos años, dermatólogos y especialistas han trabajado en informar a la gente sobre el uso de bloqueador diario y su reaplicación durante el día para mantener la protección activa, pues la radiación UV está presente, aunque uno se encuentre en interiores y el cielo parezca nublado.
La exposición acumulada a esta radiación causa envejecimiento prematuro y aumenta el riesgo de cáncer de piel. Por ello, el uso diario de protector es una de las mejores maneras para prevenir quemaduras, mantener la firmeza y evitar la hiperpigmentación en este órgano.
De acuerdo con la Fundación de Cáncer de Piel (The Skin Cancer Foundation en inglés), una organización sin fines de lucro dedicada exclusivamente a la prevención, detección y tratamiento de esta enfermedad, el protector solar debe reaplicarse cada 2 horas cuando se está directamente expuesto a los rayos ultravioleta.
Esto aplica para cuando se realizan actividades en exteriores y si se está en interiores con ventanas o fuentes de luz de día cerca, ya que la radiación puede penetrar el vidrio.
Ahora bien, si se pasa gran parte del día en interiores donde no hay fuentes de luz solar cerca, únicamente se debe reaplicar cada 4 a 6 horas.
Es importante tomar en cuenta que la primera aplicación del día debe realizarse alrededor de las 8 de la mañana y de ahí en adelante, dependiendo de las actividades diarias, con la frecuencia que se mencionó.
Quienes están muchas horas frente a aparatos electrónicos también deben aplicar y reaplicar su protector solar.
Debido a que todos los dispositivos con pantalla, como computadoras, celulares o tablets, emiten luz azul o luz visible de alta energía (HEV), la cual a largo plazo también provoca envejecimiento prematuro, destruye colágeno y elastina, genera manchas e hiperpigmentación, así como inflamación, sequedad y arrugas.
Es importante utilizar protectores solares con FPS50 como mínimo.
Para la cara y el cuello, muchos dermatólogos recomiendan aplicar la cantidad de protector solar equivalente a dos dedos (índice y medio) o alrededor de un tercio de cucharadita y esparcir bien sobre la piel hasta que no se pueda ver residuo alguno del producto.
Asimismo, se recomienda aplicarlo al menos 20 minutos antes de comenzar a exponerse a la radiación, para permitir que la piel absorba el producto.
En años recientes se ha popularizado el uso de bloqueadores en barra, en polvo o es spray para reaplicar en la cara y el cuello; sin embargo, especialistas recuerdan que se debe pasar el producto 4 veces por la misma zona (en el caso de las barras o los polvos) para lograr la cobertura y protección adecuada.