por Redacción
19/01/2026 16:33 / Uniradio Informa Sonora / Sociedad / Actualizado al 19/01/2026
Sentados en el área de espera del Hospital General de Guaymas, con la mirada cansada, una pareja de adultos mayores enfrenta una de las pruebas más duras de su vida: el abandono.
Sin hogar, sin pertenencias y sin el respaldo de su propia familia, hoy sobreviven gracias a la fe y a la solidaridad de ciudadanos que se han negado a mirar hacia otro lado.
La situación fue dada a conocer por Ximena León, quien conmovida compartió el caso en redes sociales.
"Escribo esto con mi corazón en la mano desde las afueras del Hospital General de Guaymas donde están dos señores de la tercera edad abandonados por su propia familia, me parece una injusticia y ojalá quien tuvo ese corazón diera la cara y nos expliques: ¿Por qué? Solo recuerda, la vara con la que mides, serás medido".
Así denunció que ambos abuelitos fueron dejados a su suerte por sus familiares.
Sus palabras, cargadas de indignación y humanidad, encendieron una ola de empatía entre la comunidad.
La pareja, descrita como amable y profundamente creyente, pasa sus días encomendándose a Dios y esperando un milagro.
Él, con dificultades para escuchar; ella, firme a su lado. Juntos, acuden a la iglesia cuando pueden y permanecen en el hospital, no porque estén internados, sino porque no tienen a dónde ir.
Según se dio a conocer, los adultos mayores vivían con un hermano, quien los expulsó de la vivienda sin permitirles llevarse ninguna de sus pertenencias.
Hoy duermen en el área de espera del hospital Semeson (Servicios Médicos de Sonora), enfrentando noches frías y días de incertidumbre.
A pesar del abandono, la respuesta ciudadana no se hizo esperar.
Personas se han acercado para preguntarles qué necesitan, ofrecer apoyo y compartir su historia.
Ximena incluso se ofreció a pagar la renta de un pequeño departamento si alguien pudiera facilitarles un espacio digno, además de solicitar cobijas y artículos básicos para su bienestar.
"Ellos no necesitan lástima, necesitan apoyo y un lugar donde resguardarse", se lee en el llamado difundido en redes, donde también se pide visibilizar el caso y recordar que el trato que damos a nuestros adultos mayores habla de la sociedad que somos.
En medio de la adversidad, esta historia también revela el rostro solidario de Guaymas: una comunidad que, unida, puede convertirse en el milagro que estos abuelitos esperan. Porque, aunque fueron abandonados por su familia, hoy no están solos.
A veces, un gesto puede devolverle la dignidad y la esperanza a toda una vida.