Elisa Beristain se encuentra hospitalizada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras enfrentar una delicada crisis de salud que comenzó durante una transmisión en vivo.
El episodio se desató el pasado jueves 22 de enero, cuando Beristain presentó malestares físicos severos mientras conducía su programa en vivo "BerisTime".
Los síntomas incluyeron mareos, palidez y dolor abdominal intenso, lo que llevó a la conductora a interrumpir la transmisión y solicitar atención médica de urgencia.
Tras su traslado al hospital, los médicos determinaron que su estado era grave, pues existía el riesgo de desarrollar choque séptico, una complicación potencialmente mortal causada por una infección que provoca una caída peligrosa de la presión arterial y puede comprometer órganos vitales.
En las recientes actualizaciones difundidas por el equipo de "BerisTime", se ha señalado que Beristain se encuentra estable dentro de su condición crítica, aunque con pronóstico reservado.
Los especialistas han mantenido un monitoreo constante de su presión arterial para evitar un paro cardíaco y han subrayado que estuvo "a punto de sufrir un choque séptico", lo que explica la decisión de mantenerla en terapia intensiva.
La propia producción del programa ha destacado que la conductora está consciente y puede alimentarse, sin embargo, sigue bajo estricto control profesional debido a los peligros inherentes a su cuadro clínico.