México.- La vida personal de Dalilah Polanco siempre ha despertado curiosidad entre sus seguidores, no solo por su carisma y talento en la actuación, sino también por las relaciones sentimentales que ha vivido a lo largo de los años.
Desde su matrimonio con el actor Sergio Catalán, pasando por su mediático romance con Eugenio Derbez, hasta amores más discretos como el que compartió con Edgardo Escobar, la actriz ha construido una historia marcada por aprendizajes, retos emocionales y decisiones firmes sobre su futuro personal.
Dalilah Polanco vivió su primera relación seria con el actor Sergio Catalán, con quien compartió aproximadamente diez años de su vida: desde los 20 hasta los 30 años. Aunque no se sabe cuántos de esos años fueron de matrimonio formal, la etapa fue significativa y dejó buenos recuerdos. Tras la separación, Catalán se mudó a Los Ángeles, donde rehízo su vida, empezó una empresa de paletería llamada La Michoacana y formó una familia.
Posteriormente, Dalilah se vinculó sentimentalmente con el comediante Eugenio Derbez. La relación comenzó en 2003 durante las grabaciones de La Familia P. Luche, justo después de que ambos iniciaran procesos de divorcio: ella de Sergio Catalán y él de Sarah Bustani. El noviazgo duró alrededor de tres años.
La relación terminó en 2006, en medio de especulaciones mediáticas impulsadas por fotografías de Derbez con Alessandra Rosaldo, lo que alimentó rumores de infidelidad.
Otra relación que Dalilah hizo pública fue con el modelo Edgardo Escobar, de quien confesó que fue la más feliz, pero que se terminó por una diferencia irreconciliable: él quería tener hijos y ella no. Aunque fue doloroso, terminó decidida a que él pudiera cumplir su sueño de formar una familia, algo que consideró un acto de amor. Aun así, mantienen una buena relación de amistad.
Hoy por hoy, Dalilah ha compartido que lleva varios años soltera y enfoca su vida en su bienestar, su entorno cercano y su profesión. No guarda rencor hacia sus ex parejas; de hecho, en el caso de Derbez, ha mencionado que habló con él para sanar cicatrices, se dieron un abrazo y le desea felicidad.