Imelda Tuñón, viuda de Julián Figueroa, ha vuelto a encender la controversia al afirmar que detrás de la muerte de su esposo, ocurrida el 9 de abril de 2023, hay circunstancias ocultas que no han sido aclaradas oficialmente.
Aunque los informes médicos oficiales señalaron que Figueroa falleció por un infarto agudo al miocardio y fibrilación ventricular, Tuñón ha sugerido que este paro cardíaco podría estar relacionado con decisiones médicas previas y con la administración de un tratamiento contra las adicciones que, según ella, no fue manejado adecuadamente.
En audios difundidos esta semana, ella asegura que nunca se practicó una autopsia formal al cuerpo del cantante, y que incluso hubo negociaciones con autoridades para evitar que se conocieran detalles sensibles del caso.
En las grabaciones atribuibles a Tuñón, se escucha que describe una escena caótica y angustiante el día que Julián falleció, con gritos y confusión en la vivienda familiar, y luego de ello afirma que hubo presuntos acuerdos para "negociar" con policías y obviar la autopsia completa del cuerpo.
Según esta versión, parte de la intención habría sido ocultar la presencia de sustancias ilegales en su sistema o los efectos de un implante de naltrexona que se le habría colocado a principios de 2023 para ayudarlo en su lucha contra la adicción.
Además, Imelda menciona que Maribel Guardia, madre de Julián, Marco Chacón, esposo de Guardia, y sus amigos Verónica Bastos y Alexis Núñez, habrían pagado alrededor de 300 mil pesos para evitar que se profundizara en investigaciones oficiales y así ocultar lo que ella considera la verdadera causa de muerte.
"La que sacó los 300 mil pesos para pagar a los policías fue Maribel, el que habló para que tuvieran que pagar menos fue Alexis Núñez con su esposa Verónica Bastos", aseveró Imelda.
Hasta el momento Maribel Guardia no ha emitido declaraciones al respecto.



