Jason Bateman ha abierto su corazón en una entrevista reciente sobre un aspecto fundamental de su vida: su camino hacia la sobriedad.
En una conversación con The Hollywood Reporter, Bateman detalló cómo su esposa, la también actriz Amanda Anka, jugó un papel decisivo para que él dejara atrás años de excesos con alcohol y drogas y lograra una vida más estable y enfocada.
En la charla, el actor, de 57 años, reconoció que durante gran parte de su vida adulta temprana cayó en un estilo de vida marcado por fiestas y consumo de sustancias, un hábito que aumentó especialmente cuando su carrera se estancó en la década de los 90.
A pesar de que Bateman manejaba con éxito su carrera profesional, fuera de cámaras su relación con el alcohol y otras sustancias era "irritantemente impredecible".
Bateman relató cómo él y Anka mantuvieron conversaciones profundas sobre los límites entre su estilo de vida y la salud de su relación.
"Amanda y yo definitivamente tuvimos algunas negociaciones sobre el momento en que el grifo del [fiesta] se iba a cerrar por completo", confesó.
Además, explicó que Anka "no exigió" que él abandonara totalmente sus hábitos de la noche a la mañana, pero sí ayudó a que él mismo reconociera que debía hacer un cambio si quería salvar su matrimonio y asegurar un futuro familiar saludable.
"No me exigió que lo dejara por completo, pero fue un tira y afloja. Y yo pensaba: 'Bueno, siento que mi tiempo estimado de sobriedad es de seis meses. Pero si pudiera aterrizar este avión ahora, aliviaría mucha tensión, así que hagámoslo, joder'", recordó.
Reconoció que su decisión de volverse sobrio no solo mejoró la relación con su esposa, sino que también fortaleció su enfoque profesional.
Actualmente, Bateman describe su estilo de vida como "sobrio a la manera de California", un término coloquial que significa que ha dejado el alcohol y las drogas duras, aunque conserva un consumo moderado de marihuana.
