por El Universal
03/04/2026 09:26 / Uniradio Informa Sonora / Gobierno / Actualizado al 02/04/2026
NUEVA YORK, EU.- Después de Kristi Noem, Donald Trump ha puesto en el punto de mira a Pam Bondi. El magnate despidió a la fiscal general, cada vez más frustrado con su gestión de los casos más delicados del Departamento de Justicia: principalmente el caso de los archivos de Jeffrey Epstein, pero también las represalias del presidente contra sus enemigos.
"Pam Bondi es una gran patriota estadounidense y una amiga leal que ha servido fielmente como mi fiscal general durante el último año", escribió Donald Trump en Truth, anunciando la salida de la secretaria del gabinete. "Quiero mucho a Pam, y ahora pasará a desempeñar un nuevo papel, muy necesario e importante, en el sector privado, que se anunciará próximamente", continuó el magnate, añadiendo que el adjunto de Bondi, Todd Blanche, dirigirá el departamento de forma interina.
Bond pasará al sector privado, en medio de crecientes tensiones internas y críticas por su gestión. Trump también confirmó que el actual vicefiscal general, Todd Blanche, asumirá interinamente la conducción del Departamento de Justicia.
Sin embargo, un alto funcionario de la administración y una fuente cercana indicaron a NBC News que Bondi fue en realidad despedida, tras semanas de creciente frustración del presidente con su desempeño. Según fuentes de la Casa Blanca, Trump consideraba que la funcionaria no había "ejecutado su visión" en temas clave.
El anuncio se produce en un contexto de choques institucionales: los tribunales han bloqueado varios intentos del gobierno de avanzar contra adversarios políticos, mientras que el Congreso logró forzar la divulgación de documentos sensibles del Departamento de Justicia vinculados al caso Jeffrey Epstein.
Bondi, histórica aliada de Trump, había asumido el cargo tras la retirada de la candidatura de Matt Gaetz y mantenía una estrecha relación con el presidente desde hacía años. Participó activamente en su defensa durante el primer impeachment y en los intentos de impugnar las elecciones de 2020.
Durante su gestión, supervisó despidos de fiscales y agentes del FBI vinculados a investigaciones sobre Trump, así como un éxodo de funcionarios de carrera que debilitó la estructura del departamento. También impulsó prioridades de la Casa Blanca, como la revisión del presunto "uso político" de la Justicia y casos de fraude electoral.
Sin embargo, el Departamento de Justicia tuvo dificultades para avanzar en causas contra rivales del presidente, algunas de ellas obstaculizadas por declaraciones públicas del propio Trump.
Además, investigaciones sensibles —como las relacionadas con la Reserva Federal, el exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York Letitia James— fueron bloqueadas o desestimadas por la Justicia.
La gestión de los archivos del caso Epstein generó fuertes críticas tanto dentro como fuera del gobierno. Legisladores y víctimas cuestionaron la falta de transparencia y la publicación de documentos con amplias partes censuradas.
Bondi es la segunda integrante del gabinete desplazada por Trump en pocas semanas, tras la destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Blanche, exabogado personal de Trump y exfiscal federal, agradeció la designación y aseguró que continuará "respaldando a las fuerzas de seguridad, haciendo cumplir la ley y protegiendo al país".
