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El consuelo de la naranja lima

Lee la nueva columna de Chef Juan Ángel.

Naranja lima
Naranja lima Archivo

por Juan Ángel Vásquez

11/05/2026 16:27 / Uniradio Informa Sonora / Columnas / Actualizado al 11/05/2026

Por @chefjuanangel

-Cuando te sientas agobiado, acude a la gran naranja lima- dicho esto, la abuela Gumara falleció.

Sus últimas palabras quedaron grabadas en el pequeño Francisco, quien a sus nueve años sostenía su mano en aquella lluviosa y relampagueante tarde de junio.

-Sal del cuarto, Francisco, ya viene el cura- indicó su madre.

El pequeño Chito, como le decían sus amigos, salió de la habitación y se sentó a llorar debajo de las grandes y frondosas ramas de la naranja lima, un gran árbol sembrado por su abuelo en el centro del patio. Su follaje cubría de sombra el lavadero y parte de las jardineras donde brotaba yerbabuena y albahaca. 

 

-Descanse en paz el alma de nuestra hermana Francisca. 

Cuando el cura terminó la celebración, Hortensia, la mamá de Chito, tomó el portarretrato que acompañaba el ataúd de Gumara.

-Tu abuela eligió este marco y esta foto para el día de su funeral, ella misma se encargó de enmarcarlo, nos dijo que al final te la entregáramos a ti.

Él lo tomó, entre lágrimas y sollozos fue al cuarto de los tiliches, sacó un martillo y golpeó un clavo contra el tronco de la naranja lima, ahí dispuso el cuadro de grueso cristal que sostenía una fotografía de Gumara con sus canas alborotadas, su vestido rosa favorito y una sonrisa enmarcada por un carmín intenso. 

La naranja lima era el refugio de Chito, su consuelo; ahí había llorado al final de su tristes desenlaces amorosos, había berreado por sus exámenes reprobados y trabajos fracasados; pero la más grande tristeza estaba por llegar.

-Chito, el doctor ya me dio el resultado- dijo Graciela su esposa. Francisco corrió a la naranja lima. 

- ¡Por qué a mi esposa, por qué!- reclamó enojado a la naranja lima mientras golpeaba su tronco. De repente, el portarretratos cayó al piso, el cristal se hizo añicos, detrás de la ya descolorida fotografía había un trozo de papel doblado que contenía un mensaje escrito: "Chito, cuando no sepas qué más hacer, cocina: tu abuela..."

 

Desde hace años, diariamente antes de irse a trabajar, cocina tres comidas para su esposa. Graciela se encuentra en tratamiento, sus momentos más felices son cuando le toca probar los alimentos que le preparó su marido. 

La comida de Chito se ha vuelto muy popular en su familia, después de descubrir que es el heredero de la sazón de su abuela ya está pensando en poner un negocio de comida.

 

 

Chef Juan Ángel Vásquez - Licenciado en Periodismo y chef profesional, creador de contenidos gastronómicos para plataformas digitales y embajador de marcas de alimentos.

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