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El plato soñado

Es tiempo de probar la deliciosa columna del chef Juan Ángel.

Crepas
Crepas Archivo

por Juan Ángel Vásquez

10/08/2026 17:51 / Uniradio Informa Sonora / Columnas / Actualizado al 10/08/2026

Por @chefjuanangel

-¡Mira, nana; mira, nana!

-¿Qué pasa, Inesita?

-¡Mira, nana, la torre "ifel"!

-Sí, Inesita, algún día, mi'jita.

-¡Mira, nana, crepas y la torre "ifel"!

La pequeña sostenía entre sus manos una vieja revista en blanco y negro cuyo anuncio central era una fotografía de la torre Eiffel.

En la parte baja de la imagen aparecía una mesa servida: una botella de vino espumoso, un plato de crepas y la frase "Bienvenidos a París, capital de la dulce crepa". 

Inesita, de apenas 6 años, soñaba conocer la torre "ifel" y comer unas deliciosas crepas. 

-Nana Coyo, ¿se les podrá untar frijoles a las crepas?- preguntó la inocente criatura. 

-No, las crepas son dulces, ¿a poco no ves la miel en la fotografía?- respondió su abuela con toda seguridad, aunque jamás había visto ni probado una en su vida. 

-¡Sí es, nana! Aquí se les ve la miel cayendo- dijo emocionada, mientras señalaba la imagen manchada con tanta fricción. 

-Nana Socorro, ¿adivine qué le pedí a Santaclós?- la pequeña doblaba un trozo de papel que trataba de pegar con saliva. 

-Aquí, nana, en esta carta le acabo de pedir un paseo por París, le escribí que también te incluyera para que me acompañes a comer crepas- dijo segura de que le cumpliría su tan anhelado deseo. 

-¡Ya van a cerrar la tienda, ve a regresar la revista!- ordenó Coyito a su nieta.

Todas las tardes, al salir de clases, la niña tomaba una revista prestada al tendero, generalmente siempre era la que contenía el anuncio de París con el que echaba a volar sus sueños e imaginación, pero al caer la tarde debía regresarla.

 

-¡Despierta, ya vino Santaclós!

Era 25 de diciembre de 1960, la casa de Coyito olía a caramelo quemado. 

-¡Inesita, verás lo que te trajo Santa!- gritó su nana emocionada. 

Esa Nochebuena, la mujer no pegó el ojo un solo momento, a las 4 de la mañana se puso de pie y comenzó amasar medio kilo de harina que guardaba en la alacena, preparó masa para tortillas, extendió las bolas más finas que de costumbre, les ralló panocha, dobló y cocinó como quesadillas a fuego muy bajito hasta que se derritió el relleno y se formó una miel. 

Las sirvió en un plato con decoraciones navideñas que pidió prestado a su comadre Rita, luego las cubrió con una servilleta de tela y las puso bajo un arbusto seco que simulaba ser el arbolito navideño. 

-¡Nana Coyo, nana Coyo, Santaclós nos trajo crepas. Mira, son dos para ti y dos para mí!- dijo Inesita mientras relamía sus bigotes. 

Junto al plato había un sobre amarillo que decía "Inesita". Lo abrió emocionada y comenzó a leer sílaba por sílaba: 

 

Inesita, te mandé un plato de crepas con tu abuelita, ya comencé a ahorrar para tu viaje a París. Feliz Navidad.

Atentamente: Santaclós.

 

Comer es una de las maneras más fáciles de viajar. Cada vez que probamos un platillo extranjero o desconocido llevamos a nuestra boca la identidad de un pueblo, su historia, técnicas, conocimientos e ingredientes. Y aunque Coyito nunca tuvo receta de crepa en mano, ideó una de sabor muy parecido a la tradicional. Y es que cocinar es un acto inherente a nuestra humanidad.

 

 Chef Juan Ángel Vásquez - Licenciado en Periodismo y chef profesional, creador de contenidos gastronómicos para plataformas digitales y embajador de marcas de alimentos.

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