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La herencia de María

Deléitate con la nueva columna del Chef Juan Ángel.
Sazón. Archivo

Por @chefjuanangel

"María, María"

Una voz quedita susurraba al oído de María, quien roncaba plácidamente. Su descanso era tal, que había un charco espeso de saliva sobre la almohada.

"María, Mariíta, ¿quién será la heredera de tu don?"

Ella se estremecía como si una corriente eléctrica atravesara su cuerpo. De repente, la mujer de 46 años abrió los ojos y vio sentada enfrente a una figura luminosa. 

-¡Ay, Jesucristo bendito! ¡Virgen del Perpetuo Socorro! 

María tomó una almohada y la aventó hacia enfrente tratando de espantar aquella rareza. 

"María, tranquila, no te haré daño".

La susodicha se talló los ojos, limpió la saliva seca de su mejilla y pudo distinguir la figura de un ángel con apariencia poco cercana a las conocidas.

-¿Por qué tienes alas cortas?- fue la primera pregunta que hizo. 

-Primero responde, María Gertrudis, ¿quién será la heredera de tu don? 

Agustina, Petra y Ema eran las hijas de María; paridas con tan solo 10 meses de diferencia. La mayor tenía 7 años.

-Responde, María, es momento de tomar una decisión, ¿quién de tus hijas recibirá tu don?- dijo el ángel con inmensurable paciencia.

María se tranquilizó y comenzó a analizarlas.

-Ay, no, la Agustinita no, a ella le va a gustar andar de modelo o maquillando personas.

-La Petrita en cuanto aprendió a leer se la pasa pidiendo libros y más libros, ella no.

-¡Bueno, será para Ema, la más pequeña!

El ángel arrancó una pluma de sus alas, escribió "Ema" en el aire y desapareció junto con las letras, sus últimas palabras fueron: "tengo las alas cortas porque soy un ángel guardián de la sazón", su labor era preservar la sazón familiar y asegurar su perpetuidad.

 

Riiiing, riiiing

-¡Vieja, ya despiértate, estuviste moviéndote toda la noche!

-Ay, ay, ay, el ángel, se me apareció un ángel- gritó Emma desesperada volteando a todos lados.

-¡Ay, vieja, cada vez te vuelves más loca!

 

La sazón es un don maravilloso, me atrevo a decir: divino, porque hay tantos diferentes como millones de humanos en este mundo.

Tenerlo es una responsabilidad, ya que debemos ponerlo en práctica para hacer felices a quienes nos rodean, sin olvidar que somos los guardianes de un don que debemos heredar compartiendo nuestras recetas.

 

Chef Juan Ángel Vásquez - Licenciado en Periodismo y chef profesional, creador de contenidos gastronómicos para plataformas digitales y embajador de marcas de alimentos.

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