Columnas

Aunque fuera el Presidente

Comer es un acto sagrado que no solo es digno de puntualidad, sino de una total atención y concentración.
Chef preparando plato Pexels

@chefjuanangel

-Pasajeros del vuelo 481 de Viva Aerobús podrán recoger sus maletas en banda número 2-

"Maleta azul, maleta amarilla, qué maletón tan grande, maleta de tela, maletita con flores", en su cabeza, René describía cada uno de los equipajes que se movían lentamente, mientras la gente se entrometía brúscamente para tomar la suya -Por fin, la de mezclilla- exclamó René, y la tomó colgándosela sobre el hombro.

El calor era húmedo, del que adhiere la ropa al cuerpo como si acabaras de salir de una alberca; "wow 35 grados, esto se va a poner bueno", pensó, mientras agitaba su mano para robarle aire a la atmósfera y aventarlo sobre su cara.

-¿Señor René?-

-Sí dígame, buen día-

-Vengo por usted, suba por favor-

El chofer tenía indicaciones de llegar a toda prisa para trasladarlo cuando antes posible al restaurante. Al llegar, la cocina comenzó a moverse más a prisa, los cuchillos rompieron el silencio cortando atinadamente frutas y verduras, el hervor de las ollas empapó los cristales de vapor y el calor aumentó considerablemente.

René volteó a leer las manecillas del reloj colocado sobre la entrada de la cocina -Servimos en 10 minutos- todos voltearon a verse y cuchichearon -Pero este no sabe que está en México, falta la tercera parte de invitados- a las 8 de la noche en punto, con un clima más agradable y la vista de un frondoso jardín tropical, los platos comenzaron a caer sobre la mesa, uno a uno fueron disfrutando las creaciones del llamado Príncipe de Dinamarca, quien había volado desde su país de origen a servir una cena en México, utilizando productos de la región. 

A las 9:30 pm, llegó un pequeño y destartalado carrito blanco con cajuela, sobre ella cargaba una carreta de tacos, se instaló detrás del jardín, alejado de la lujosa decoración que envolvía la cena; en media hora la carreta ya estaba funcionando, había un trompo con carne de cerdo girando junto a una fogata vertical de carbón; el taquero acomodó las salsas, dispuso una hielera con refrescos y comenzó a calentar tortillas -Son las 10 de le noche, ¡a cenar!- gritó René en la cocina, todos se pasaron la voz y salieron a formarse junto a la carreta de tacos.

-Cuatro con todo y un refresco por favor-

-Los míos con doble tortilla y piña extra-

-Sin cebolla ni cilantro por favor-

Y cuando la mitad de los cocineros estaba comiendo -¿Quién es el chef René?- interrumpió un guarura con metralleta sobre  la espalda y arma en cada lado de la cintura -¿Qué pasa?, yo soy- dijo René mirándolo de frente. Todos habían puesto pausa a su comilonga y veían atónitos aquella escena -Acaba de llegar el gobernador del Estado y su familia a la mesa que reservaron, están esperando su cena- dijo prepotente el policía; un cocinero se acercó al chef y le dijo al oído -Chef, yo me encargo de servir, ustedes sigan comiendo- René se acomodó el fleco rubio que caía sobre su frente, rascó su barbilla y contestó -Dígale al señor gobernador que la cena estaba programada a las 8 de la noche, y a las ocho de la noche se sirvió, porque para eso trabajó desde ayer un gran equipo de personas, muchos de ellos sin dormir, así que podría invitarlo a los tacos, pero estos se abrieron a las 10 de la noche y ya son las 10:15, además nos programamos y organizamos para que alimentara a los trabajadores; le enviaré un mesero para que les sirva de beber-. El guarura se quedó perplejo, se mantuvo de pie y en silencio por unos segundos, dio la media vuelta y se fue. René Redzepi, chef ganador de 3 estrellas Michelin y dueño de uno de los mejores restaurantes del mundo aprendió muy bien de su familia, donde comer es un acto sagrado que no solo es digno de puntualidad, sino de una total atención y concentración. 

Ahora, cada vez que tu mamá te grite: ¡Aquí no es restaurante!- te sientas y te comes lo que hay, a la hora que se sirvió. De lo contrario, cocinas, te sirves, limpias el desastre, lavas tu plato y te callas la boca.

Chef Juan Ángel Vásquez - Licenciado en Periodismo y chef profesional, creador de contenidos gastronómicos para plataformas digitales y embajador de marcas de alimentos. 

 

 

 

 

Temas relacionados Alimentos CHEF Restaurante