por Alberto Vizcarra
04/02/2026 14:43 / Uniradio Informa Sonora / Columnas / Actualizado al 04/02/2026
Por Alberto Vizcarra Ozuna
El desplante de enojo que tuvo la presidenta en el pasado evento oficial en San Quintín, Baja California, es el reflejo de la tensión que le produce lidiar con las presiones del gobierno norteamericano y encarar la banalidad política de los diputados y otros oportunistas que ven en MORENA a la franquicia de turno para mantenerse en puestos públicos.
Lo que pedían los oportunistas de primera fila en aquel acto es lograr una foto con la presidenta o que ella les hablara para que subieran al templete y poder presumir cercanía. El viejo ritual, forma infantil de mandar el mensaje de que cuentan con el apoyo del ejecutivo para las elecciones por venir. La ambición derriba todo recato; desvergüenza y cinismo se juntan.
Y es común; es el modo convencional del político tradicional. Así andan, hacen de la vida política una extensión de las costumbres del "club social". Se autoconforman una realidad aparte, desesperados por aprovechar la marca que está en auge.
Si el país no estuviera transitando por un largo estancamiento económico, con amenaza de incursiones militares especiales de los Estados Unidos, con una agricultura colapsada y con una violencia que nos quita a miles de jóvenes en las calles, estos episodios serían motivo de risa. Pero el cuadro nacional los hace patéticos.
Desde el Valle del Yaqui, Ciudad Obregón, Sonora 4 de febrero del 2024